El cifrado asimétrico es una técnica criptográfica que protege las comunicaciones y los datos mediante un par de claves diferentes. A diferencia del cifrado simétrico, que utiliza una única clave, el cifrado asimétrico emplea dos claves relacionadas: una pública y otra privada. La clave pública cifra la información y puede distribuirse libremente, mientras que la clave privada descifra la información y debe mantenerse estrictamente confidencial.
El cifrado asimétrico se basa en funciones matemáticas que son fáciles de calcular en un sentido, pero prácticamente imposibles de revertir sin la clave privada. Las claves pública y privada forman un par criptográfico: los datos cifrados con la clave pública solo pueden descifrarse con la clave privada correspondiente. Esta asimetría proporciona una protección robusta para la información confidencial y posibilita la transmisión segura entre partes que no han compartido claves secretas.
El cifrado asimétrico es esencial en la arquitectura de los sistemas blockchain y de criptomonedas. Permite crear firmas digitales que validan la autenticidad de las transacciones y la autoría de los mensajes. Cada participante de la red blockchain recibe un par de claves único: la clave pública actúa como dirección del monedero y puede publicarse, mientras que la clave privada permanece confidencial y se utiliza para firmar transacciones. Esto garantiza interacciones digitales seguras y asegura que solo el titular de la clave privada puede autorizar transferencias de activos.
El cifrado asimétrico protege información sensible y refuerza la confianza en los ecosistemas digitales. Al utilizar pares de claves criptográficas, el sistema mantiene la integridad operativa y verifica la identidad de los participantes sin depender de una autoridad central. Esta técnica sostiene la arquitectura de seguridad de la blockchain, permitiendo que los participantes de la red interactúen con confianza, sabiendo que sus datos y activos están protegidos. El cifrado asimétrico sigue siendo un pilar de la criptografía, ofreciendo confidencialidad, autenticación y no repudio allí donde se exigen altos estándares de seguridad.
El cifrado asimétrico utiliza un par de claves: una pública y una privada. El cifrado simétrico emplea una sola clave tanto para cifrar como para descifrar. El cifrado asimétrico es más seguro, pero más lento; el simétrico es más rápido.
La clave pública cifra los datos y está accesible para cualquiera. La clave privada descifra los datos y debe mantenerse segura. En conjunto, permiten la transmisión y protección seguras de los datos.
El cifrado asimétrico se emplea en acceso remoto, seguridad y autenticación de comunicaciones, firmas criptográficas de transacciones, cifrado de claves privadas de monederos, protección de datos y garantía de privacidad en sistemas blockchain.
RSA se basa en la dificultad de factorizar números grandes, mientras que ECC se fundamenta en el problema del logaritmo discreto en curvas elípticas. ECC proporciona el mismo nivel de seguridad con claves más cortas, mayor eficiencia computacional y mejor rendimiento.
El remitente firma el mensaje con su clave privada, y el destinatario verifica la firma usando la clave pública del remitente. Este procedimiento garantiza la autenticidad e integridad del mensaje en la blockchain.
Las amenazas principales incluyen una mala gestión de claves, la filtración de la clave privada y ataques a la implementación. Estrategias de protección: utilizar claves largas (2048–4096 bits), rotarlas periódicamente, almacenarlas de manera segura y activar la autenticación en dos factores.