El interés por la tecnología blockchain y los activos digitales no deja de aumentar, pero con ello también crecen las amenazas de ciberataques. Entre ellas, las estafas de phishing representan un reto relevante para cualquier usuario cripto. Este artículo profundiza en el phishing en el sector de las criptomonedas, expone las tácticas de los ciberdelincuentes y te ofrece las claves para proteger tus activos digitales.
El phishing cripto no es una molestia menor, sino un riesgo real para tus activos digitales. Los atacantes perfeccionan sus técnicas constantemente y aprovechan la complejidad de la blockchain y las criptomonedas. Utilizan sistemas cada vez más sofisticados para atacar tanto a usuarios como a empresas.
Una variante de estos ataques es el spear phishing, donde los estafadores redactan mensajes personalizados para engañar a las víctimas y conseguir que revelen información confidencial o accedan a enlaces maliciosos. Estos mensajes suelen proceder de fuentes aparentemente legítimas, lo que induce al usuario a comprometer sus activos digitales.
El secuestro de DNS, conocido también como manipulación de direcciones DNS osoite, es una técnica en la que los hackers toman el control de webs legítimas y las sustituyen por versiones fraudulentas. Así logran que usuarios desprevenidos introduzcan sus credenciales en el sitio falso, permitiendo el acceso a sus criptomonedas sin que lo sepan.
Las extensiones fraudulentas de navegador representan otro peligro. Los atacantes crean extensiones que imitan a las originales para robar credenciales de acceso. Estas falsas extensiones pueden hacerse con los datos de tu wallet y provocar pérdidas económicas. Para reducir este riesgo, instala extensiones exclusivamente desde la web oficial del desarrollador o de fuentes de confianza.
La evolución tecnológica permite a los estafadores perfeccionar sus tácticas para acceder a tus criptomonedas. Estas son algunas de las más habituales:
Imagina que recibes una pequeña cantidad de stablecoin de una fuente desconocida, o que ves movimientos en tu historial hacia direcciones que se parecen mucho a la tuya. Son señales típicas de un airdrop fraudulento. Los estafadores crean direcciones que imitan a las auténticas para que, por error, les envíes tus fondos.
En este caso, los atacantes desarrollan páginas web que imitan proyectos conocidos o promocionan airdrops tentadores. Cuando conectas tu wallet al supuesto proyecto, el estafador te convence para que apruebes una transacción que, sin saberlo, autoriza el envío de tus fondos a sus direcciones.
Los estafadores copian sitios web legítimos de servicios cripto, creando réplicas prácticamente idénticas para robar credenciales. Al introducir tus datos en estas webs duplicadas, les entregas el acceso a tus cuentas reales.
Una táctica muy común es enviar correos electrónicos en los que el remitente se hace pasar por una entidad reconocida del sector cripto, como un exchange de referencia o un proveedor de wallets. Estos mensajes pueden incluir enlaces a webs clonadas o solicitar información confidencial.
Con frecuencia, los atacantes se hacen pasar por celebridades, influencers o perfiles legítimos de plataformas de criptomonedas conocidas. Pueden ofrecer sorteos o airdrops falsos a cambio de pequeños depósitos o datos personales.
El smishing y el vishing son técnicas que los estafadores emplean para obtener datos personales o inducir acciones que comprometan la seguridad. Consisten en enviar mensajes de texto o realizar llamadas telefónicas para que las víctimas compartan información sensible o accedan a webs fraudulentas.
En estos ataques, los delincuentes interceptan la comunicación entre el usuario y un servicio autorizado, normalmente en redes Wi-Fi públicas o inseguras. Pueden robar información transmitida como credenciales o códigos de acceso.
Veamos cómo funciona una estafa de phishing habitual. En este caso, el estafador utiliza la app de mensajería Telegram para engañar al usuario y obtener su correo electrónico, lo que permite manipularle a través de Telegram haciéndose pasar por un representante oficial de una plataforma de criptomonedas de prestigio.
Mensaje inicial de phishing La estafa suele empezar en una plataforma P2P, donde el estafador, haciéndose pasar por comprador o vendedor legítimo, contacta a la víctima y le pide su correo electrónico para facilitar la operación. El usuario confía y lo proporciona.
Contacto por email y Telegram Poco después, el estafador inicia el contacto por email y le propone seguir la conversación en Telegram, alegando que es más cómodo. Este cambio a un canal externo es una señal de alerta clara. En Telegram, el estafador se presenta como representante oficial de una plataforma cripto conocida, reforzando la apariencia de legitimidad.
Marcas de verificación falsas En Telegram, el perfil del estafador puede aparecer “verificado” con un tick azul. Es importante saber que ese tick azul puede ser simplemente un emoji añadido para simular autenticidad. El hecho de ver un tick azul no significa que sea una cuenta oficial o verificada.
Prueba falsa de transferencia El falso “representante” envía una captura de pantalla asegurando que el comprador P2P ya ha depositado dinero fiat en la wallet del usuario. Estas imágenes suelen ser capturas falsas o recibos fabricados para dar credibilidad y convencer al usuario de que la operación es legítima.
Los ataques de phishing en el sector cripto son cada vez más sofisticados y representan una amenaza real para tus activos digitales. Identificar tácticas como los airdrops falsos, firmas inducidas, clonación de webs o suplantación en redes sociales te permite protegerte mejor. Mantente alerta, verifica todas las comunicaciones, utiliza medidas de seguridad sólidas y nunca compartas información sensible como tus claves privadas. Si una oferta parece demasiado buena para ser verdad, probablemente lo sea. Mantente informado, sé crítico y prioriza tu seguridad digital para moverte con confianza en el mundo cripto.
9.9 9.9 DNS es un proveedor de servicios de nombres de dominio Web3 que ofrece soluciones innovadoras basadas en blockchain para webs y aplicaciones descentralizadas en el ecosistema de las criptomonedas.